Este proyecto se encamina para ser una terminal de carga moderna. No se trata solo de metros cuadrados de almacenamiento, sino de un sistema diseñado para adaptarse a los cambios del mercado global, cumpliendo con las normativas internacionales más exigentes (OACI e IBC) para garantizar una operación segura y fluida.
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Flexibilidad sin barreras: Gracias al concepto de planta libre, el interior del complejo elimina obstáculos estructurales. Esto permite que el espacio crezca o se reconfigure según las necesidades de logística y transporte.
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Ingeniería que respira: El edificio utiliza una ventilación natural de alto rendimiento. Mediante un sistema técnico de rejillas industriales, se garantiza un flujo de aire constante y fresco, reduciendo drásticamente el consumo energético y la huella de carbono.
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Un entorno industrial humanizado:
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Filtros biológicos: Se han integrado muros vivos y vegetación regional que no solo decora, sino que actúan como barreras naturales para absorber el ruido de la plataforma de carga y filtrar el aire.
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Navegación intuitiva: El uso de materiales transparentes y una organización clara de los volúmenes permite que los operarios y clientes entiendan el flujo de la terminal de un vistazo, optimizando tiempos y mejorando la experiencia diaria de trabajo.
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